¿De qué va A muxa honra?

De... lo que se me ocurre, que como veis es muy variado: cine, alguna noticia de actualidad, psicología de corte humanista, diseño, educación y, cómo no, reflexiones y PREGUNTAS.

En principio iba dirigido a adolescentes, pero no puedo competir con facebook y menos con twitter.

Siéntete libre de opinar... desde el respeto.
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miércoles, 15 de octubre de 2008

Imagen Personal y.... micro-sociedad.

Su delicadeza y su forma de arreglarse no eran simple forma exterior, manifestaban respeto y un afecto verdadero hacia las personas.

Citado en
Maite del Riego Gamuza. Páginas de amistad. Relatos en torno a Encarnita Ortega. Ed. Rialp. Madrid, 2003. Pág. 96.


Al hablar de ciertos temas, siempre acaba saliendo una frase parecida a "no me importa lo que piensen los demás". Más allá de hasta qué punto pueda ser o no verdad eso, algo a tener en cuenta es que lo que yo hago, influye en los demás, para bien o para mal. Y eso no siempre lo pensamos.
Una caracterísitca muy marcada de la sociedad occidental es el individualismo. Le damos tanta importancia al "yo" que tendemos a olvidar el "nosotros". Y es verdad: mi ropa influye en mí, pero también en mi entorno, en la gente que me ve.

Por eso, además de pensar si mi imagen hace que en mí se vea una persona, y no sólo una percha o un objeto, es interesante pensar si manifiesta respeto y afecto hacia los demás.

viernes, 3 de octubre de 2008

Gente creyente

Hago un "copiar-pegar" de un texto que rompe esquemas.
¡Ahí va!

De modelo de publicidad a sacerdote
Miércoles, 07 de diciembre de 2005
( Álvaro de Juana - LA RAZÓN - 07/12/2005) - Durante años fue el niño más famoso de la televisión, pero lo dejó todo para ir al seminario. «Abre la boca y cierra los ojos», de los Conguitos; «Me gustan los vaqueros», de la marca Río Grande, o «Ven, ven», de Don Simón, son algunos de los eslóganes que popularizaron conocidos anuncios de la década de los ochenta. ¿Quién los cantó o recitó? Por aquél entonces, un muchacho madrileño, Jorge Molino, que hoy es un sacerdote de 32 años .

***

«Nací en una familia muy católica, mis padres supieron transmitirnos la fe a sus cinco hijos», apunta Jorge. Aunque grabar los anuncios ocupaba gran parte de su tiempo, (...) la idea de ser sacerdote «me seguía entusiasmando a pesar del paso de los años. Cristo siempre fue fascinante para mí. Por eso, de pequeño quise ir al seminario menor, pero por más que lloré e insistí, mi padre no cedió», recuerda el antiguo modelo y actor. «El éxito no se me subió nunca a la cabeza», reconoce, «aunque gran parte del mérito es de mis padres».
«Un día hice ejercicios espirituales, a los quince años, con la Milicia de Santa María, movido por la experiencia de un amigo». De esta forma Jorge comenzó a tener una vida espiritual más intensa en la que buscaba «crecer en la oración y ser mejor cristiano». Mi director espiritual me ayudó muchísimo, me daba estupendos consejos», explica. La vocación de Jorge se hizo realidad cuando terminó el bachillerato, a los 18 años.

«No fue fácil convencer a mi padre, pero yo quería darle mi juventud a Dios. Y lo más importante: era Dios quien se quería dar a mí, quien quería ofrecerme su intimidad». No le importó dejar atrás su «carrera» de actor, ni que la gente se olvidase de su cara y que no le pidieran autógrafos por la calle, porque lo que deseaba con todas sus fuerzas «era ser presbítero».
Muchos amigos de Jorge no se podían creer «que me fuera al noviciado. ¿Cómo un chico que hace anuncios, que es deportista, que le va bien en todo, puede hacerse sacerdote? Yo sentía con fuerza que Cristo era mejor que todo eso». Años más tarde, cuando estudiaba en el noviciado de Salamanca y ya formaba parte la Legión de Cristo, el manager me llamó alguna vez», pero siempre se negaba a volver a trabajar, porque "con alegría lo dejé todo y gané mucho más".


Fuente: http://www.caminayven.com/modules.php?name=News&file=article&sid=386


miércoles, 14 de mayo de 2008

Homenaje ante la muerte de Irena Sendler


La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad", cuenta Irena Sendler, quien salvó a 2.500 niños del Gueto de Varsovia.

Cuando Alemania invadió el país en 1939, Irena era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia el cual llevaba los comedores comunitarios de la ciudad. Allí trabajó incansablemente para aliviar el sufrimiento de miles de personas tanto judías como católicas. Gracias a ella, estos comedores no sólo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres sino que además entregaban ropa, medicinas y dinero.

En 1942 los nazis crearon un gueto en Varsovia, e Irena, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota. Ella misma lo cuenta: "Conseguí, para mí y mi compañera Irena Schultz, identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Más tarde tuve éxito en conseguir pases para otras colaboradoras. Como los alemanes invasores tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto."

A lo largo de un año y medio, hasta la evacuación del Gueto en el verano del 42, consiguió rescatar a más de 2.500 niños por distintos caminos: comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo tipo de subterfugios que sirvieran para esconderlos: sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, bolsas de patatas, ataúdes... en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.

Los nazis supieron de sus actividades. El 20 de octubre de 1943, Irena Sendler fue detenida por la Gestapo y llevada a la infame prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada. En un colchón de paja encontró una estampa de Jesús Misericordioso con la leyenda: “Jesús, en vos confío”, que conservó consigo hasta el año 1979, momento en que se la obsequió a Juan Pablo II.
Ella era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos. Soportó la tortura y se negó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos. Fue sentenciada a muerte. Mientras esperaba la ejecución, un soldado alemán se la llevó para un "interrogatorio adicional". Al salir, le gritó en polaco "¡Corra!". Al día siguiente halló su nombre en la lista de los polacos ejecutados. Los miembros de Zegota habían logrado detener la ejecución sobornando a los alemanes, e Irena continuó trabajando con una identidad falsa.

En el año 2007 el gobierno de Polonia la presentó como candidata para el premio Nobel de la Paz. Esta iniciativa fue del presidente Lech Kaczynski y contó con el apoyo oficial del Estado de Israel —a través de su primer ministro, Ehud Olmert— y de la Organización de Supervivientes del Holocausto residentes en Israel. Las autoridades de Oświęcim (Auschwitz en Aleman) expresaron su apoyo a esta candidatura, ya que consideraron que Irena Sendler fue uno de los últimos héroes vivos de su generación, y que demostró una fuerza, una convicción y un valor extraordinarios frente a un mal de una naturaleza extraordinaria. Finalmente el galardón fue concedido a Al Gore.
Falleció en Varsovia (Polonia) el 12 de mayo de 2008 a los 98 años de edad.

Atardecer rosa - Javier Azul - artelista.com

sábado, 12 de enero de 2008

Uno de los mejores libros que he leído en mi vida.
Si te gustan las biografías interesantes, léelo.
Ya iré contando más cosas. Mientras, espero comentarios.

Autor: Janne HaalandMatlary Publicado en 2002 Belacqva 283 páginas

***

Aquí transcribo algunos párrafos o simplemente líneas. Son tesoros.

Si todo es relativo y simple opinión, no hay ninguna razón para estudiar. (Página 36)

El fin de la educación era adquirir virtudes y luchar contra los vicios. Se leía a los clásicos para aprender de ellos e integrar su sabiduría a la propia vida. (Página 78)

Era un sabio, mayor, aunque joven de espíritu y de mente abierta. Era, como todos los que viven una verdadera vida espiritual, un hombre lleno de alegría y de juventud interior pese a su avanzada edad. (Página 90)

Uno de los miembros de nuestra delegación me llamó especialmente la atención. Trabajaba intensamente y muy bien, según parecía, pero aparentaba que jamás se estresaba como todos los demás. Era sereno y siempre estaba dispuesto a ayudarnos a todos, incluso al menos importante. Pienso que este detalle era lo más llamativo de él: trataba a todos igual de bien.

No estaba satisfecha con mi trabajo en la universidad. Me parecía una torre de marfil muy alejada del mundo real.