Una reflexión. Sabemos que vivimos en la sociedad de la imagen. Todo es tan rápido que no llegamos a profundizar como debiéramos. Esto también afecta a la idea que nos formamos de las personas.
Y también sabemos que hay partes del cuerpo que tienen más relevancia en el lenguaje no verbal a la hora de transmitir cuál es nuestra personalidad global: los ojos, la cara en general, las manos y también los brazos.
Otras en cambio, apelan directamente a zonas del cerebro menos conectadas con la razón y más con los impulsos inconscientes: el pecho, el culo (ya siento si alguien está susceptible, pero ese es su nombre) y quizá también el ombligo.
Es nuestra elección hacia dónde queremos que recaigan las primeras miradas (recordando que en los 7 primeros segundos nos formamos una impresión de la persona).
Cómo te vistes te ven. Te vistes para que recuerden un cuerpo o una personalidad?